En Bali, Indonesia esta comprobado que la perfección (al menos para la práctica del surf) existe: olas de derechas perfectas rompiendo como cremalleras, el mar glassy y poca gente… a tan solo 16 horas de avión tenemos el paraíso del surfing

¿Qué más se puede pedir? Ah si, un café, mientras te pegas el tubo de tu vida… ;D